ISO Certificates

La normativa ISO para el sector de la traducción: ¿QUÉ, POR QUÉ Y CÓMO?

¿Qué implican exactamente las normas ISO específicas para el sector de la traducción?
¿Cuáles son sus disposiciones?
¿En qué se diferencian la ISO 9001 y la ISO 17100?
¿Por qué son importantes para su empresa?

 

¿Su empresa es una multinacional que opera en todo en mundo, produce enormes volúmenes de contenidos en numerosos idiomas, y que requiere una gran capacidad desde el punto de vista técnico y de comunicación?
En ese caso, la colaboración con un proveedor de servicios lingüísticos (Language Service Provider; LSP) con certificación ISO cobra aún más importancia. La certificación ISO garantiza el control de la calidad en cada una de las etapas del proceso de traducción, desde la recepción del documento original hasta la entrega final del documento traducido, ya sea en uno o más idiomas.

En un principio, la normativa en materia de calidad fue concebida por la ISO (Organización Internacional de Normalización) para la industria de la fabricación.
Posteriormente, se estableció igualmente una normativa genérica para el sector de los servicios, entre ellos los de la serie ISO 9000.
Finalmente, y debido al constante desarrollo del sector lingüístico en todo el mundo, se creó una norma específica de calidad que actuara de marco reglamentario para los proveedores de servicios lingüísticos. Así es como nació la norma ISO 17100 (anteriormente denominada EN 15038).

 

Descargue nuestro certificado ISO 9001

La ISO 9000 es la serie de normas y directrices más utilizada en el sector de los servicios. La finalidad de estas normas es ayudar a las empresas y organismos a crear y mantener sistemas que contribuyan a:

  • aumentar la eficiencia y la productividad
  • reducir costes innecesarios
  • garantizar continuamente la calidad de los procesos y de los productos o servicios
  • velar por la satisfacción del cliente

Los documentos de la ISO 9000 ayudan a entender la terminología y el vocabulario fundamentales para mejorar los procesos y la calidad, si bien estos documentos no ofrecen ningún tipo de pauta ni consejo para contribuir a esas mejoras. Estos se encuentran en las normas ISO 9001.

De hecho, las normas ISO 9001 incluyen un proceso y un protocolo documentados que informan a los empleados de una empresa de lo que se espera concretamente de ellos para mejorar el funcionamiento de la misma. Las normas de la serie ISO 9000 son genéricas y aplicables a cualquier organización, independientemente de su tipo, envergadura y producto o servicio que ofrezca.

Descargue nuestro certificado ISO 17100

La ISO 17100, por el contrario, solo está prevista para los LSP. La norma "define los requisitos de todos los aspectos del proceso de traducción que afecten directamente a la calidad y a la provisión de servicios de traducción".

La certificación según ISO 17100 obliga a los LSP a cumplir con todas las especificaciones, si bien las formas de implementarlas pueden variar según el tamaño y la complejidad de la organización en cuestión y, en algunos casos, también el volumen y complejidad del servicio de traducción solicitado al LSP.

La ISO 17100 describe las tres fases del proceso de traducción (preproducción, producción y postproducción), y hace hincapié especialmente en la administración, la documentación, el seguimiento y la revisión (de cualquier tipo), así como las funciones y responsabilidades de los diferentes actores participantes en el proyecto de traducción, de principio a fin (responsables de proyecto, traductores, revisores, relectores, correctores, terminólogos, personal informático, personal de DTP, etc.).

Estudiemos más detenidamente la ISO 17100 en concreto:

1) Disposiciones relativas al nivel real del proceso de producción:

  • La traducción en sí (incluyendo la relectura del traductor de su propia traducción)
  • Revisión (por otra persona, etapa obligatoria de la norma), relectura y corrección
  • Disponibilidad, gestión y mantenimiento de recursos (traductores, revisores, relectores, correctores y otros profesionales del área de la certificación/validación, como personal de DTP o programadores)
  • Competencias necesarias para los traductores, revisores y correctores: competencia en traducción (titulación por una institución u organismo de educación superior) ; competencia lingüística y estilística ; competencia específica (profundo conocimiento de un número limitado de áreas de especialización) ; competencia en materia de investigación (capacidad de entender y afrontar los problemas y de buscar soluciones) ; competencias culturales (de preferencia residencia en el país del idioma de destino) ; competencias técnicas (conocimiento de las herramientas de traducción actuales)
  • Desarrollo de las competencias y aptitudes de los responsables de proyectos
  • Utilización de herramientas de traducción, memorias de traducción y demás recursos técnicos
  • Creación, mantenimiento y supervisión de un sistema de control de calidad
  • Procedimientos de seguridad de la información (seguridad del almacenamiento y del envío de todas las traducciones)

2) Disposiciones relativas al nivel de los procesos de preproducción y postproducción:

Una de las novedades más interesantes de la ISO 17100 con respecto a la EN 15038 es el hecho de que el éxito de un proyecto de traducción depende de la colaboración y la interacción entre el cliente y el LSP, o lo que es lo mismo, dicho éxito deja de ser responsabilidad absoluta de este último. Por ejemplo, la naturaleza y el ámbito de la traducción, la utilización de guías de estilo y la disponibilidad de material de referencia (glosarios, memorias de traducción, etc..) deben quedar previamente definidas y acordadas entre las dos partes. Asimismo, la norma exige la existencia de un proceso de control de la valoración y satisfacción del cliente.

Por último, la ISO 17100 estipula que el LSP es responsable de la seguridad del archivado de las traducciones, así como del cumplimiento de los requisitos relativos a la protección de datos, dado que las traducciones pueden contener información confidencial o sensible (textos médicos, por ejemplo).

Auditorías

Tanto la ISO 9001 como la ISO 17100 exigen la realización de auditorías, internas y externas, para garantizar el correcto funcionamiento del sistema de control de calidad y la conformidad. Las auditorías internas de cada departamento de Telelingua International, Telelingua France y Telelingua USA son realizadas cada año por nuestros equipos de auditores internos.

Las auditorías externas son efectuadas por un auditor cualificado independiente, especialmente formado para esta tarea por un organismo de certificación internacional. La auditoría tiene por objeto recabar pruebas del cumplimiento de los requisitos de las normas por parte de Telelingua. Dichas pruebas pueden consistir, por ejemplo, en hacer preguntas al personal relevante, comprobar archivos guardados y proyectos de clientes realizados, y en diversas actividades de control.

ISO 9001: Auditoría externa de renovación de certificación cada tres años, con auditorías de seguimiento intermedias cada seis meses.
ISO 17100: Auditoría externa de renovación de certificación cada seis años, con auditorías de supervisión intermedias cada dos años.

Nuestras certificaciones ISO 9001 e ISO 17100 son la prueba de que la calidad es nuestra principal prioridad y de nuestro esfuerzo continuo por satisfacer las expectativas de nuestros clientes.